De viaje a Sarare

Sarare, ciudad capital del municipio Simón Planas, ubicada a 38 kms. de Barquisimeto (desde la redoma La Pastora), se llega transitando la autopista Acarigua-Barquisimeto, a través de bellos paisajes de pequeños valles y colinas. A lo largo de este trayecto se encuentra la ciudad de Cabudare y se consiguen pequeños restaurantes de comida típica.

Una vez en Sarare podrá junto a su familia disfrutar de las bondades que le ofrece el parque recreacional Las Mayitas. Este parque posee un área de 15 hectáreas, aptas para la recreación. Podrá disfrutar de cabañas, kioscos, parrilleras, cafetines, baños, estacionamiento y caminerías bordeadas por el majestuoso río Sarare, el cual nace en el Parque Nacional Terepaima.

Si es amante de la historia, las  Ruinas de Buría son una buena opción; allí se encontrará con restos de la época colonial. Estas ruinas representan un gran tesoro histórico, por ser donde originalmente nació Barquisimeto en 1.552 fundada por  Juan de Villegas. Además de ser el lugar en donde nació el primer grito de lucha contra el dominio español en Venezuela.

Para los más aventureros, Sarare les brinda la  cueva de La Vieja, que son  majestuosas formaciones cavernosas las cuales forman parte del misterio y leyenda que la envuelven, permitiéndole al visitante admirar las formaciones geológicas de estalactitas, estalagmitas, manantiales y aguas subterráneas. La cueva es la más extensa de las 40 existentes dentro del cerro La Vieja y una de las menos accesibles, al verse rodeada de vegetación alta de bosque seco.

Los santeros y demás espi­ritistas encuentran en el lugar un refugio para hacer sus conju­ros y pedir favores a los santos. Además de ser un sitio donde los rituales y fenómenos para­normales tienen cabida, es un hallazgo geológico que esconde rastros de civilizacio­nes anteriores a los tiempos del Negro Miguel.

Sólo turistas aventureros bajan en cunclillas por los sur­cos empinados. Las numerosas exploraciones emprendidas en este fenómeno natural poco han motivado la curiosidad de los sarareños, quienes prefie­ren guardar respeto y distan­cia al tesoro oculto por el Negro Miguel, quien allí dejó para el disfrute de su reina.

De las dos veintenas de agu­jeros formados en las profundi­dades del cerro La Vieja, hay un segundo en importancia. Es la cueva El Tigre, donde también se abren paso las ceremonias dedicadas a las ánimas, a los santos negros y los indios.

Únicamente científicos, excursionistas y aventureros asumen el recorrido por el surco de profundidad aún des­conocido. No faltan los muñecos de tela y pequefias esculturas en la entrada, como testigos y habi­tantes del recurso natural con­vertido en morada de imágenes y albergue de las creencias.

A pocos minutos de Sarare se encuentra el Torrellero, sector donde se ubica la estación de piscicultura de la UCLA,  la cual provee de alevines de cachamas para su cría en lagos y lagunas. PROINLARA ha venido promoviendo en el Estado esta actividad.